{"id":1680,"date":"2016-06-01T13:16:11","date_gmt":"2016-06-01T13:16:11","guid":{"rendered":"https:\/\/webwewant.org\/?p=1680"},"modified":"2016-06-10T07:33:35","modified_gmt":"2016-06-10T07:33:35","slug":"ciudades-rebeldes-hacia-una-red-global-de-barrios-y-ciudades-rechazando-la-vigilancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webwewant.org\/es\/news\/ciudades-rebeldes-hacia-una-red-global-de-barrios-y-ciudades-rechazando-la-vigilancia\/","title":{"rendered":"Ciudades Rebeldes \u2013 hacia una red global de barrios y ciudades rechazando la vigilancia"},"content":{"rendered":"<p><em>Este art\u00edculo originalmente fue publicado\u00a0por <a href=\"https:\/\/antivigilancia.org\/es\/2016\/03\/ciudades-rebeldes-hacia-una-red-global-de-barrios-y-ciudades-rechazando-la-vigilancia\/\">Oficina Antivigilancia<\/a>, un proyecto de Coding Rights el 1\u00ba de marzo, 2016<\/em><\/p>\n<p>La ciudad del futuro que veo en los <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qvGuw2zZ3qc\" target=\"_blank\">v\u00eddeos promocionales<\/a> de sistemas masivos de vigilancia y control de masas parece sumergida en un permanente estado de normalidad. Es una ciudad sin tr\u00e1fico y sin protestas, sin desastres visibles, sin espontaneas movilizaciones, sin sorpresas. Los eventos espont\u00e1neos, como errores de sistema, son suprimidos antes de que ocurran. El movimiento, el an\u00e1lisis, las decisiones pasan en un sal\u00f3n de control que asemeja al de una nave espacial, donde sus t\u00e9cnicos trabajan en tiempo real, est\u00e1n vi\u00e9ndonos a todos y sin que los podamos ver. No hay acceso ciudadano a los mismos, al contrario. Son sistemas cerrados y dif\u00edciles de fiscalizar. Donde las acciones las dicta un sistema, dise\u00f1ado en otra parte y quisiera pretender que no es pol\u00edtico. La tecnolog\u00eda <strong>es pol\u00edtica<\/strong>.<\/p>\n<p>Ciudades donde todo est\u00e1 controlado por tecnolog\u00edas invisibles, casi imperceptibles en lo cotidiano. Aquellas c\u00e1maras de vigilancia visibles en la esquina son reemplazadas por sistemas integrados de monitoreo constante que se integran con el paisaje. Ciudades de sensores recolectando nuestros datos todo el d\u00eda, donde cada movimiento es registrado y almacenado, donde las decisiones son automatizadas y deshumanizadas. Monetizadas para optimizar consumo, predecir conductas. Controlar pueblos. Y donde los beneficios de no saber qui\u00e9n decide y por qu\u00e9 se los lleva ese mismo conglomerado apostando a dicha visi\u00f3n. Unas pocas compa\u00f1\u00edas desarrollando software, hardware y capacidades concentradas en pa\u00edses que se cuentan con una mano. Un mercado de 8 mil millones, que se espera crezca m\u00e1s de diez veces hacia el a\u00f1o 2020. Alimentados con los ya flacos fondos p\u00fablicos de pa\u00edses como los nuestros.<\/p>\n<p>Aunque los discursos siguen alimentando el imaginario, describiendo la c\u00e1mara que detecta al ladr\u00f3n de bolsos, esto es radicalmente distinto. Son matrices que combinan muchos datos en tiempo real. La visi\u00f3n de las ciudades del futuro, promovida por un reducido grupo de conglomerados tecnol\u00f3gicos, es una donde la calidad de vida es directamente proporcional a la previsibilidad y homogeneidad de sus habitantes y choca con la lucha por pueblos diversos. Por conductas diversas. Para llegar a \u00e9sta, se sacrifica m\u00e1s, mucho m\u00e1s que la privacidad y la se hipotecar\u00e1 la seguridad a esos en la sala sellada de control. Es sacrificar la forma m\u00e1s cercana de democracia que tenemos, nuestro derecho a protestar libre y an\u00f3nimamente en la plaza.<\/p>\n<p>Los sistemas de vigilancia locales est\u00e1n expandi\u00e9ndose r\u00e1pidamente por Latinoam\u00e9rica. Mucho antes y mucho m\u00e1s r\u00e1pido que marcos regulatorios de protecci\u00f3n de privacidad y datos personales adecuados. Sin mecanismos democr\u00e1ticos, consultas comunitarias o vecinales para determinar su necesidad e idoneidad. Son sistemas sofisticados y ef\u00edmeros, que requieren actualizaciones y mantenimientos costosos y reportan beneficios vagos. En Tegucigalpa (Honduras) por ejemplo, la ciudad <a href=\"http:\/\/www.insightcrime.org\/news-briefs\/fiscal-crisis-honduras-security-cameras\" target=\"_blank\">no pudo continuar el sistema de vigilancia<\/a> por carencia de presupuesto para mantener las c\u00e1maras.<\/p>\n<p>Los contratos que se firman atan de manos a m\u00e1s de una instituci\u00f3n p\u00fablica, hipotecando el futuro del presupuesto municipal, y con una coordinada maquinaria de mercadeo y datos sin respaldo s\u00f3lido, que compruebe su eficacia.<\/p>\n<p>Las autoridades aseguran que c\u00e1maras, el modelado de escenarios y la vigilancia masiva van a eliminar el problema de seguridad, privilegiando \u00e9stas respecto de otras pol\u00edticas p\u00fablicas encaminadas a atacar la pobreza extrema y desigualdad de acceso a servicios b\u00e1sicos as\u00ed como el rescate del espacio p\u00fablico. Los estudios que aseveran la efectividad de la vigilancia como una medida para reducci\u00f3n de la criminalidad son incompletos, no separan la medida tecnol\u00f3gica de otros factores internos o externos, locales y no pueden ser aplicados a contextos distintos.<\/p>\n<p>Las ciudades del futuro promovidas por los conglomerados benefici\u00e1ndose de \u00e9stas permiten anticipar eventos, decidir preventivamente sobre como controlar masas, bloquear protestas, predecir movilizaciones por m\u00e1s y mejores derechos. Discriminar por algoritmo. Excluir por patrones de comportamiento.<\/p>\n<p>\u00bfQueremos un futuro sin vigilancia? \u00bfUn futuro donde la diversidad, y no la uniformidad de comportamiento sean la regla? Empecemos por erradicar la cultura de vigilantes (ahora invisibles) del barrio y la ciudad. Empecemos participando en todos los espacios abiertos y si no los hay, abr\u00e1moslos. Antes de que el \u00faltimo basti\u00f3n de democracia no sea m\u00e1s que un recuerdo borrado por alguien detr\u00e1s de un monitor. Dentro de los pasos que todos podemos caminar est\u00e1n tres que enumero:<\/p>\n<p><strong>Prevenir el arribo de la vigilancia<\/strong>.<\/p>\n<p>Si la vigilancia masiva es un tema a\u00fan explorado como medida de seguridad, es importante organizar al vecindario contra \u00e9sta, preguntando antes que nada, que bienes o servicios municipales van a ser sacrificados para proveerlas y el impacto que dicha priorizaci\u00f3n tendr\u00e1 en la vida barrial y comunitaria. Es importante adem\u00e1s preguntar por la sostenibilidad y la viabilidad en el largo plazo de dichos proyectos, las condiciones bajo las cu\u00e1les el gobierno municipal est\u00e1 adquiri\u00e9ndolas y los plazos. Es importante cuantificar lo que se sacrifica al invertir en vigilancia. Por ejemplo, indicando cu\u00e1ntos programas de atenci\u00f3n a ni\u00f1os y j\u00f3venes en riesgo se podr\u00edan abrir al mismo precio, ofreciendo soluciones integrales y a largo plazo. Una vez instalado un sistema de vigilancia masivo, la privacidad e intimidad son solamente para aquellos <a href=\"http:\/\/www.pic-six.com\/?module=catalog&amp;item_id=3&amp;c_id=12\" target=\"_blank\">que pueden pagar por ella<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Cuestionar la vigilancia masiva instalada y sus costos de mantenimiento y actualizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLas decisiones encaminadas a mejorar la seguridad y la calidad de vida de los barrios y ciudades deben ser participativas y se debe sopesar el beneficio de instalar mecanismos de vigilancia masiva y continua del espacio p\u00fablico, con alternativas an\u00e1logas, sociales. Y es que la vigilancia usando tecnolog\u00eda es cara y por cada c\u00e1mara instalada, no solamente hay costos fijos de mantenimiento y actualizaci\u00f3n relacionados, sino que se est\u00e1 sacrificando gasto p\u00fablico en programas sociales. Casi todos los proveedores de tecnolog\u00eda, adem\u00e1s, no son nacionales. Las tecnolog\u00edas, cerradas y corriendo en software propietario en su mayor\u00eda, hacen imposible una fiscalizaci\u00f3n ciudadana efectiva. Los contratos con los proveedores de c\u00e1maras y servicios son generalmente acuerdos millonarios, vinculando m\u00e1s all\u00e1 del t\u00e9rmino de gobierno del firmante, sin considerar las realidades del municipio.<\/p>\n<p><strong>Conectar con otras ciudades y colectivos rebeldes<\/strong><\/p>\n<p>Para librarnos de la vigilancia y otras formas represivas y autoritarias que \u00e9sta abre, debemos activar de inmediato todos los mecanismos que la ley nos permite para fiscalizar el funcionamiento de los sistemas de vigilancia masiva en nuestras ciudades. Y hacerlo colectivamente, en coordinaci\u00f3n con otras ciudades afectadas por el problema. As\u00ed como hay una Red de Ciudades Inteligentes debemos formar nuestra propia Red de Ciudades Rebeldes donde se rechaza la vigilancia y se afirma que es la democracia participativa y enmarcada en el respeto a los derechos humanos y la diversidad, enfocado en soluciones colectivas, la v\u00eda hacia ciudades seguras. No las c\u00e1maras.<\/p>\n<p>Podremos entonces simult\u00e1neamente activar mecanismos colaborativos para impedir su expansi\u00f3n. Pedir solicitudes de acceso a la informaci\u00f3n p\u00fablica detallando los costos. Exigir estudios de los resultados. Emprender acciones legales serias ante posibles usos ilegales de las mismas para pol\u00edticas discriminatorias. Exigir a las autoridades de protecci\u00f3n de datos donde las hay y a las autoridades de derechos humanos, donde no, que se hagan estudios de factibilidad, sopesando el impacto en las garant\u00edas individuales antes de instalar los mismos. La democracia empieza y termina all\u00ed. Ejerci\u00e9ndola.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo originalmente fue publicado\u00a0por Oficina Antivigilancia, un proyecto de Coding Rights el 1\u00ba de marzo, 2016 La ciudad del futuro que veo en los v\u00eddeos promocionales de sistemas masivos de vigilancia y control de masas parece sumergida en un permanente estado de normalidad. Es una ciudad sin tr\u00e1fico y sin protestas, sin desastres visibles, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1683,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[141],"tags":[207],"class_list":["post-1680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-privacidad-y-seguridad","tag-america-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1680"}],"collection":[{"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1680\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webwewant.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}